Reforma laboral: el camino francés (Pierre Henri Guignard, Embajador de Francia en Argentina, El Cronista, el 19/10/2017)

Columna del Embajador de Francia en Argentina, Pierre Henri Guignard, publicada en el diario nacional argentino El Cronista el 19 de octubre de 2017.

Adaptarse al mundo para seguir protegiendo nuestro modelo social y nuestros valores. Ese fue uno de los ejes del programa del Presidente Emmanuel Macron durante su campaña electoral. Combatir el desempleo, en particular de los jóvenes, permitir que las empresas sean más innovadoras, asegurarse de que el crecimiento sea más inclusivo y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores son los objetivos que persiguen el presidente y el gobierno franceses con la reforma laboral promulgada el pasado 22 de septiembre.

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Pierre Henri Guignard, Embajador de Francia en Argentina (Foto: Nadège Gaillard Photographer)

La era de la digitalización, la necesidad de adaptarse con rapidez para competir a nivel internacional, o incluso global, el auge del trabajo por cuenta propia, la necesidad de los trabajadores de cambiar varias veces de empresa y hasta de oficio en su vida profesional, constituyen algunos de los mayores desafíos en el ámbito laboral. Sin embargo, como en muchos otros países, el derecho laboral francés era una herencia del siglo XX, un tiempo de grandes empresas donde uno conservaba el mismo trabajo toda su vida, con una fuerte brecha entre trabajadores y empleadores, donde la conflictividad era estructural.

El primer paso de nuestra nueva manera de concebir las relaciones de trabajo fue construir la reforma con los sindicatos. Se realizaron más de cien reuniones para prepararla. La reforma fue llamada fortalecimiento del diálogo social, subrayando así que la descentralización es el eje principal para flexibilizar las relaciones de trabajo y que las reglas se pueden adaptar a las distintas situaciones de la economía empresarial. Para enfrentar las evoluciones del mercado, en las empresas se podrán negociar las remuneraciones (incluso las primas), el tiempo de trabajo y la movilidad geográfica, siempre respetando el marco legal. Los convenios colectivos sectoriales también se encuentran fortalecidos por la ley que les otorga más temas específicos (como el tiempo mínimo de los contratos por tiempo determinado y de los contratos a tiempo parcial).

De manera complementaria, el fortalecimiento del diálogo social necesita que sea destacado el rol esencial de los sindicatos. La ley prevé el desarrollo de capacitaciones para sindicalistas (formación profesional y universitaria) y el reconocimiento de las competencias adquiridas por los sindicatos.

Hacer que nuestra economía sea más ágil, que mejore su adaptabilidad a las evoluciones de los mercados y que se tenga la capacidad de innovar, especialmente en las Pymes, es un eje central de la reforma laboral francesa. De esta manera, la ley crea un nuevo contrato llamado contrato de obra que dura el tiempo de una misión y le otorga al asalariado los mismos derechos que con un contrato por tiempo indeterminado. El teletrabajo está definido por la ley y tiene ahora un marco legal que protege tanto al empleado como al empleador. De ahora en adelante, todos los convenios colectivos deberán tener un capítulo específico para las Pymes para adaptar las reglas a sus particularidades. El diálogo social en las Pymes será simplificado con la posibilidad, cuando no hay representante sindical, de dialogar y negociar con un delegado de personal o hacer una consulta de todos los asalariados.

En suma, la ley busca restablecer una verdadera confianza entre los actores en las relaciones de trabajo, promoviendo una seguridad que excluya las incertidumbres a futuro, especialmente jurídicas. Después del despido se dispondrá solo de un año para iniciar acciones legales y los errores formales no serán más un motivo de anulación. Las indemnizaciones por despido subirán un 25% pero las que sean por daños y perjuicios tendrán límites mínimos y máximos para que tanto las empresas como los trabajadores, tengan previsibilidad.

Esta reforma busca construir un sistema laboral adaptado a la nueva economía, que dé al trabajador verdaderas protecciones. Es decir, permitir que las reglas se definan a un nivel más cercano de la realidad y que los derechos no sean vinculados al empleo, siempre más frágil, sino al empleado. El gobierno no se va a detener en este camino de modernización de nuestro modelo social; anunció para los dos años que vienen una reforma de la formación profesional, del aprendizaje, del sistema de subsidios a los desempleados y también de las jubilaciones, porque estos temas forman parte de un sistema que debe adaptarse al futuro del trabajo, un futuro que en muchos aspectos ya es nuestro presente.

¿Por qué presentar la reforma laboral de Francia? Porque es una repuesta a los problemas que la mayoría de los países del mundo conocen, porque privilegia diálogo para sobrepasar una historia de conflictividad y porque es un paso decisivo de nuestro país hacia el siglo XXI.

Argentina tiene desafíos muy parecidos a los nuestros y, además, al hospedar el G20 en 2018 se ubicará en el centro del mundo desarrollado. El tema del trabajo será un tema prioritario de este G20; la reforma francesa, entre otras propuestas, alimentará los debates.

Fuentes: www.cronista.com/columnistas/Reforma-laboral-el-camino-frances

publicado el 04/12/2017

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